El vikingo que no mataba dragones
Berk vive en guerra con los dragones, y Hipo, el hijo torpe del jefe Estoico, quiere demostrar que sirve para algo. Con un lanzador que él mismo inventó, derriba a un Furia Nocturna, el dragón que nadie ha visto jamás. A la hora de matarlo, no puede.
El dragón perdió parte de la cola. Hipo construye una pieza para que vuelva a volar y lo llama Chimuelo. Con lo que aprende en los vuelos secretos, se vuelve el mejor alumno del entrenamiento de dragones de Bocón, para sospecha de Astrid. Cuando Estoico descubre todo y usa a Chimuelo para encontrar el nido, Hipo llega montado en su amigo y derriba a la reina gigante. Pierde parte de la pierna izquierda, y Berk empieza a vivir con los dragones.