El lector en la comisaría
Tras el robo en el Louvre, Guédira es el único que nota que los golpes siguen los libros de Leblanc, que lee desde siempre. Sus jefes no toman la idea en serio, y él empieza a investigar casi solo, juntando páginas, fechas y disfraces.
La pista lo lleva a Étretat, a un festival dedicado a Lupin. En medio de la multitud, Guédira llama al ladrón por el nombre que él mismo eligió: Lupin.