Un compañero que nadie quiere
Murtaugh es veterano de Homicidios, casado y con tres hijos, y recibe como regalo a un compañero suicida. Desconfía de Riggs hasta ver que el hombre sufre de verdad. Cuando un viejo compañero de guerra, Michael Hunsaker, pide ayuda para su hija, la muerte de ella lleva a la dupla a Shadow Company. Los villanos secuestran a la hija de Murtaugh, Rianne, y lo obligan a entregarse. Al final, él y Riggs salvan a la chica y cenan juntos en Navidad.