El ladrón en libertad condicional
Danny sale de la prisión de Nueva Jersey tras cuatro años y viola la libertad condicional para ir a Los Ángeles a buscar a Rusty. Los dos llegan a Las Vegas y convencen a Reuben Tishkoff de financiar el golpe. Danny recluta al equipo, ensaya en una bóveda falsa y, ese día, entra al Bellagio para que lo golpee un guardia que en realidad trabaja para él. La ciudad se apaga, el dinero desaparece y Danny termina preso por violar la condicional. Meses después, Rusty y Tess lo recogen a la salida.