Amigos de internado
Benjamin y Assane se conocieron en el internado, siendo niños, y salieron de ahí inseparables. De adulto, Benjamin lleva una vida discreta, lejos de los reflectores, y es el primero al que Assane acude cuando decide robar el collar en el Louvre.
Mientras Assane improvisa, Benjamin planea. Se encarga de la logística, del dinero y de los detalles que nadie ve, y sufre con cada riesgo que corre su amigo.