Historia completa
Los Guardianes de la Galaxia compraron Knowhere, la cabeza gigante de un Celestial convertida en base espacial, y ahora viven ahí con una nueva integrante, Cosmo, la perra espacial telépata. Peter Quill anda decaído desde que perdió a Gamora, y se acerca la Navidad. Kraglin le cuenta al equipo una historia vieja: cuando Peter era niño y vivía con los Devastadores, Yondu le arruinó la Navidad, y la fecha nunca volvió a ser igual para Star-Lord.
Mantis decide que Peter merece una Navidad de verdad y recluta a Drax para la misión. La idea es encontrar el regalo perfecto. Después de pensarlo un poco, llegan a la respuesta: el mayor héroe de infancia de Peter, el actor Kevin Bacon. Sin pedirle permiso a nadie, toman una nave y se van a la Tierra.
En Hollywood, los dos se comportan como turistas perdidos. Visitan el Paseo de la Fama y el Teatro Chino, confunden estatuas y fans, y Drax arma lío en un bar. Con un mapa de casas de famosos, llegan a la mansión de Kevin Bacon, en Beverly Hills. El actor, claro, cree que lo atacan dos locos disfrazados e intenta escapar. Mantis usa sus poderes para dejar en trance a Bacon y a los policías, y los dos se llevan al astro atado.
De regreso en Knowhere, los Guardianes preparan una fiesta sorpresa para Peter. Cuando él descubre que el regalo es un Kevin Bacon secuestrado y aterrado, se horroriza y pide devolverlo de inmediato. Camino a la Tierra, Bacon escucha cómo sus películas inspiraron al niño que se volvió héroe al otro lado de la galaxia. Conmovido, decide quedarse a pasar la Navidad con el equipo, y la fiesta se vuelve real, con música y todo.
Al final de la noche, Mantis le cuenta a Peter el secreto que guardaba desde hace años: los dos son medio hermanos, porque ella también es hija de Ego. Mantis temía que la noticia le recordara a Peter las cosas horribles que hizo su padre. Peter recibe la noticia con sorpresa y alegría, y el especial cierra con la familia de inadaptados un poco más grande y más unida.

