Historia completa
Un objeto plateado cruza el cielo de la Tierra dejando cráteres gigantes, apagones y un clima alterado por donde pasa. El gobierno le pide ayuda a Reed Richards, pero él está ocupado con otra cosa: su boda con Sue Storm, que ya se pospuso varias veces. Los dos prometen que esta vez nada la va a arruinar.
Claro que la arruina. En plena ceremonia en Nueva York, el objeto pasa por la ciudad y corta la energía. Johnny Storm sale volando tras él y descubre a un ser humanoide plateado sobre una tabla, al que pronto llaman Silver Surfer. El encuentro es violento y Johnny cae del cielo. Después descubre un efecto secundario raro: cuando toca a un compañero, los dos intercambian poderes. Reed rastrea la energía del Surfer y ve que planetas enteros murieron poco después de sus visitas. El próximo blanco es Londres, donde los Cuatro Fantásticos no logran evitar otro cráter.
En Latveria, el paso del Surfer reanima a Victor von Doom, inmóvil en una coraza de metal desde el último enfrentamiento, y le devuelve su forma humana. Doom intenta aliarse con el Surfer, es rechazado y recibe un golpe, pero absorbe parte de su energía. El ejército obliga al equipo a trabajar con Doom. Reed crea un pulso que separa al Surfer de su tabla, y lo capturan en la Selva Negra. Preso, le cuenta a Sue la verdad: sirve a Galactus, una entidad que devora planetas, y aceptó esa vida para salvar su propio mundo y a la mujer que amaba.
Doom traiciona a todos, roba la tabla y se vuelve una amenaza con el poder cósmico. Sue libera al Surfer y juntos persiguen a Doom hasta Shanghái con el equipo. En la batalla, Sue queda atravesada por una lanza de energía al proteger al Surfer. Johnny absorbe los poderes de los cuatro a la vez, derrota a Doom y recupera la tabla.
Galactus ya se acerca, como una nube enorme en el cielo. El Surfer recupera su tabla, revive a Sue con su energía y vuela directo hacia Galactus. Una explosión gigante parece destruir a ambos. Reed y Sue por fin se casan en una ceremonia rápida en Japón. En la escena a mitad de los créditos, el Surfer aparece flotando en el espacio, con los ojos cerrados. La tabla vuelve a él y sus ojos se abren. Su destino queda abierto.

