Resumen para recordar
Thomas despierta dentro de un elevador oscuro, sin memoria, y sube hasta el Claro, un campo rodeado por cuatro puertas gigantes. Decenas de chicos viven allí desde hace más de dos años y se organizan en oficios. Los Corredores mapean el laberinto cada día, y las puertas se cierran al atardecer. Thomas rompe las reglas al entrar de noche, y la llegada de una chica, al día siguiente, desbarata la rutina. Los Penitentes empiezan a atacar el Claro. Thomas nota que las paredes siguen un código y que las respuestas están en el corazón del laberinto. Enfrentar a los Penitentes y hallar la salida es la única oportunidad del grupo.

