Resumen para recordar
La mecanógrafa Sheila Webb es enviada por su agencia a una casa en Crowdean. Allí encuentra a un hombre muerto en la sala, rodeado de relojes que marcan la misma hora equivocada. La dueña de la casa, Miss Pebmarsh, es ciega y jura que no pidió a nadie ni tiene esos relojes. Nadie sabe quién es el muerto. Colin Lamb, agente del servicio secreto que estaba en la calle tras unos espías, se interesa por Sheila y le lleva el caso a Poirot. El detective resuelve casi todo desde su sillón, solo leyendo y escuchando. La solución es más simple de lo que parece: el vecino Mr Bland mató al hombre con su cómplice, y los relojes eran pura distracción.
