El refugiado de Styles
En 1917, Poirot vive en el pueblo de Styles con otros refugiados belgas, acogidos gracias a la generosa Emily Inglethorp. Cuando ella muere envenenada, el capitán Hastings, que se hospeda en la mansión, le pide ayuda a su viejo conocido.
Todos señalan al marido mucho más joven de Emily, Alfred. Poirot, extrañamente, impide que lo arresten. Ve la trampa: Alfred y la prima Evelyn Howard querían que lo acusaran y lo absolvieran, para que nunca más pudieran juzgarlo por el crimen. Poirot espera a tener la prueba completa y desarma el plan de los dos. Es su primer caso en Inglaterra.