El dentista sin un diente
Stu viaja a Las Vegas con una novia controladora, Melissa, esperando en casa. Despierta sin un diente y descubre que se casó con Jade, una acompañante que conoció en la capilla. La canción que improvisa al piano en la suite se vuelve una de las escenas más recordadas. Es Stu quien deduce dónde está Doug, cuando oye que quien toma un sedante termina en el suelo, no en el techo. En la fiesta de la boda, termina con Melissa. Aun sin saber dónde está Doug, es Stu quien más piensa en las consecuencias. Al final, queda en una cita con Jade para la semana siguiente y termina la noche de la boda libre de Melissa. A la hora de las fotos finales, Stu también es de los que aceptan verlas antes de borrarlas.