El debut en la TV
Slappy llega a la serie clásica en Night of the Living Dummy II. Su dueña es Amy, una chica a la que le gusta jugar a ser ventrílocua. Cuando el muñeco despierta, empieza a hacer de las suyas en la casa y hace que todo parezca culpa de ella. La familia no le cree a Amy, y cada travesura es peor que la anterior.
Ahí el público conoce el estilo de Slappy: habla como si fuera el dueño de la casa, trata a las personas como sirvientes y le encanta burlarse. La voz aguda y la carcajada se volvieron marca de la serie.