Llamado para contener al monstruo
Trautman llega a Hope cuando la cacería de Rambo ya se volvió guerra. El sheriff cree que lidia con un vagabundo. Trautman lo corrige: tiene delante al mejor soldado que entrenó, un hombre hecho para sobrevivir solo en territorio enemigo. Le advierte que Rambo pudo matar a todos y no lo hizo. Pide que la cacería termine, y el sheriff no escucha. Por radio, intenta convencer a Rambo de que se entregue, en vano. Al final, Trautman se pone frente a Rambo y le habla como el comandante de antes. Rambo se desmorona, y Trautman se lo lleva preso.