Teniente por un día de suerte
En 1809, en Portugal, el sargento Sharpe salva a Sir Arthur Wellesley de unos jinetes franceses y ahí mismo recibe el grado de teniente. Le dan un grupo de fusileros que no acepta a un oficial salido de la tropa, y tiene que pelear, incluso a golpes con Harper, para ganarse el respeto. Al final de la misión junto al mayor español Vivar y la guerrillera Teresa, los hombres ya lo siguen.