El exorcismo que no podía esperar
En el caso de los Perron, Ed instala cámaras y grabadoras para reunir pruebas y pedirle a la Iglesia un exorcismo. Las pruebas se pierden y la autorización no llega a tiempo.
Cuando Bathsheba posee a Carolyn, Ed decide hacer el exorcismo él mismo, aunque no sea sacerdote. Funciona, y Carolyn vuelve en sí. La cajita de música de la casa va a la sala de los artefactos, junto a los otros objetos de los casos.