La llave en el estómago
Amanda despierta en un cuarto con un aparato sujeto a la mandíbula. Si no lo abre en un minuto, le arrancará la cabeza. La llave está en el estómago de un hombre inconsciente a su lado. Hace lo que tiene que hacer y sale viva. En la comisaría, frente al detective Tapp, llora y dice que Jigsaw la ayudó. Es la única sobreviviente a la que la policía logra escuchar.