El hombre al que nadie escucha
Cuando el avión aterriza en el JFK, Setrakian es el único que entiende qué llegó. Insiste en que destruyan los cuerpos y en que el ataúd no salga del aeropuerto, pero nadie toma en serio al prestamista.
Los flashbacks muestran el origen de su guerra: en Treblinka, el joven Setrakian vio al Amo alimentarse de los prisioneros y se cruzó con Thomas Eichhorst, el oficial nazi que hoy sirve al vampiro. En la tienda guarda lo que funciona contra los strigoi: hojas de plata y linternas de luz ultravioleta. Poco a poco, Eph, Nora y Fet empiezan a seguirlo. Al final de la temporada, él y Eph empujan al Amo a la luz del sol. El vampiro sale quemado, pero escapa.