Historia completa
Simon Williams es un actor de Los Ángeles que vive de papeles pequeños y sueña con que lo tomen en serio. Tiene un secreto: posee poderes de energía iónica, que le dan fuerza sobrehumana y provocan explosiones cuando pierde el control. En Hollywood eso es un problema, porque existe la Cláusula Doorman, una regla que prohíbe a personas con poderes trabajar en películas y series. Simon lo oculta todo y se concentra en un sueño: el director Von Kovak va a rehacer Wonder Man, una vieja película de superhéroes, y él quiere el papel principal.
En el camino aparece Trevor Slattery, el actor que alguna vez fingió ser el Mandarín. Los dos se hacen amigos, ensayan juntos y Trevor empieza a darle consejos de actuación a Simon. Lo que Simon no sabe es que Trevor tiene un acuerdo con el Departamento de Control de Daños. El agente P. Cleary lo envió a acercarse a Simon para probar que tiene poderes, a cambio de que Trevor no vuelva a la cárcel.
Un episodio entero vuelve en el tiempo para contar el origen de la regla. DeMarr Davis era portero de un club nocturno y obtuvo el poder de convertirse en un portal viviente. Después de salvar gente en un incendio, se volvió estrella junto al actor Josh Gad. En un set de filmación, borracho, DeMarr perdió la concentración y Gad quedó atrapado dentro del portal. El accidente dio origen a la Cláusula Doorman.
Simon pasa la audición y la segunda prueba con Kovak, y Trevor también consigue un papel, el del mejor amigo del héroe. Su amistad se vuelve cada vez más sincera, y Trevor empieza a engañar a Cleary para proteger a Simon. Durante el rodaje, una entrevista de periódico revela el acuerdo de Trevor con el gobierno. Simon se siente traicionado, pierde el control y suelta una explosión iónica que destruye parte del set.
Para salvar a su amigo, Trevor se pone el disfraz del Mandarín y graba un video asumiendo la culpa de la explosión. Cleary sospecha, pero acepta la historia para proteger su propia carrera, y Trevor va preso. Simon termina la película, que es un éxito, y celebra con su familia. Pero no olvida a Trevor. Al final, Simon entra a la prisión de Control de Daños, abre un hueco en el techo y escapa con su amigo, mostrando que ahora también puede volar. Lo que viene después queda abierto.

