Historia completa
Eyes of Wakanda sigue a los Hatut Zeraze, los agentes secretos de Wakanda. A lo largo de los siglos, viajan por el mundo para recuperar artefactos de vibranium que salieron del reino, siempre protegiendo el secreto de que Wakanda existe. Son cuatro episodios, cada uno en una época distinta, y juntos discuten el precio del aislamiento wakandiano.
El primero transcurre en Creta, en 1260 a. C. Noni, una guerrera de las Dora Milaje caída en desgracia, recibe la misión de capturar a Nkati, un agente rebelde que se hace llamar el León y usa tecnología wakandiana robada para armar su propio reino. Noni se infiltra en su base, vence al León en combate y escapa cuando él activa la autodestrucción. Al final, rechaza volver a las Dora Milaje y se une a los Hatut Zeraze.
El segundo episodio lleva a la Guerra de Troya, alrededor de 1200 a. C. El agente B'Kai está infiltrado en el ejército griego como el guerrero Memnón, peleando junto a Aquiles. Durante la operación del Caballo de Troya, recupera un collar con vibranium que tenía Helena y deja escapar a Paris y a Helena. Aquiles descubre la traición y los dos se enfrentan. Para guardar el secreto de Wakanda, Memnón hiere de muerte a Aquiles.
El tercero va a la China de la dinastía Ming, hacia 1400. El agente Basha debe robar vibranium escondido en una estatua de dragón en K'un-Lun. Ahí se reencuentra con Jorani, la Puño de Hierro, que una vez le salvó la vida. Ella se siente traicionada, pero termina usando su poder místico para sacar el metal de la estatua. Basha se lleva el vibranium y a la propia Jorani a Wakanda, y después la devuelve en secreto a su hogar.
El último transcurre en 1896, en la Batalla de Adua, en Etiopía. El príncipe Tafari y su mentor Kuda van a recuperar un hacha de vibranium. Una Pantera Negra venida del futuro los ataca y les muestra en visiones lo que pasará si Wakanda sigue oculta: ciudades en llamas y un planeta devastado. Tafari decide renunciar al hacha y dejarla atrás. El artefacto termina en el Museo Británico, lo que conecta la serie con la escena del museo en Black Panther, y el mensaje final es que a veces soltar es mejor que esconder.

