Resumen para recordar
La rica Emily Arundell se cae por la escalera y todos culpan a la pelota del perro, Bob. Ella sospecha y le escribe a Poirot, pero la carta llega dos meses después, cuando Emily ya murió. En el testamento lo dejó todo a su dama de compañía, Minnie Lawson, y nada a sus sobrinos. Poirot y Hastings van a Market Basing y descubren que alguien ató un hilo en lo alto de la escalera. En una sesión espiritista, unos testigos vieron un halo brillante saliendo de la boca de Emily. Era fósforo, el veneno que la mató. La culpable es la sobrina Bella Tanios, que quería el dinero y pensaba dejar a su marido. Desenmascarada, se suicida.

