Resumen para recordar
La tiránica Emily Boynton chantajea al abogado de la familia para hacer desaparecer un testamento que liberaría a sus hijastros. Después los lleva a todos a un viaje que pasa por Trieste, donde Poirot reencuentra a su amiga la Dra. Sarah King, y termina en Jerusalén y Qumrán. En una excavación arqueológica, Emily aparece muerta. Poirot concluye que fue una dosis letal de digitalina aplicada por alguien ajeno a la familia. Un niño que vio el crimen es asesinado antes de hablar. En el banquete final, Poirot señala a Lady Westholme: Emily la reconoció de cuando era carcelera. Descubierta, Lady Westholme se mata durante los fuegos artificiales, y Poirot convence a las autoridades de tratarlo como un accidente.

