Resumen para recordar
Washington, 2003. Cross está en pleno entrenamiento del FBI cuando le asignan un secuestro: la esposa de un juez federal desapareció a plena luz del día. Nota que el crimen coincide con otros recientes, de un ama de casa a universitarios. A las víctimas no las retienen por rescate: las venden. Todo apunta a un mafioso ruso llamado el Lobo, que solo se comunica por un sitio seguro y tiene un topo dentro de la investigación, porque cada detenido aparece muerto. Impaciente con la cautela del FBI, Cross actúa por su cuenta. Christine Johnson vuelve y quiere la custodia de Ali. Con ayuda de la policía de Nueva York, la CIA y el gobierno ruso, el FBI detiene a Andrei Prokopev como el Lobo, pero el último capítulo muestra que el verdadero Lobo sigue libre.

