Resumen para recordar
Un año después, Sam y Tara viven en Nueva York con los gemelos Chad y Mindy. En internet, mucha gente cree que Sam fue la verdadera asesina de Woodsboro. Un nuevo Ghostface deja en cada crimen una máscara de una masacre anterior. Kirby, sobreviviente de 2011 y ahora agente del FBI, y Gale se suman al caso. Gale lleva al grupo a un cine abandonado convertido en santuario de Ghostface. Allí, el detective Wayne Bailey revela que es el cerebro, con sus hijos Ethan y Quinn, que fingió su muerte. Son el padre y los hermanos de Richie y buscan venganza. Sam se pone el disfraz de su padre y mata a Wayne, y Kirby acaba con Ethan.

