La abadía de Cârța
En Rumania, un duque abrió una puerta al infierno en el castillo que después se convirtió en la abadía de Cârța. La puerta se cerró con la sangre de Cristo, pero un bombardeo de la Segunda Guerra la volvió a abrir. Las monjas rezaban día y noche para contener a Valak.
En 1952, escapa, toma forma de monja y ataca al padre Burke y a la hermana Irene. Irene lo expulsa con la reliquia. Pero sale de la abadía escondido en Frenchie, el guía, que al final tiene una cruz invertida en el cuello. Veinte años después, el exorcismo de Frenchie, cuyo nombre es Maurice, aparece en una conferencia de los Warren.