Un aviso en el Louvre
Sophie llega al Louvre la noche en que matan a Saunière. Sabe que el capitán Fache ya decidió que Langdon es el culpable y le avisa en secreto. Los dos escapan juntos del museo y empiezan a huir de la policía.
El cuerpo de Saunière quedó en la pose del Hombre de Vitruvio, de Leonardo da Vinci, rodeado de mensajes en clave. Sophie se da cuenta de que parte de ellos era para ella. Un anagrama lleva a los dos hasta la Mona Lisa, y de ahí a más pistas escondidas en el museo.