La niña de los Morgan
Anna Morgan criaba caballos con su esposo Richard y quería un hijo. Después de cuatro abortos espontáneos, la pareja adoptó a Samara. Ella tenía un don: grabar imágenes en objetos y en la cabeza de las personas. Los caballos empezaron a tener ataques, y los padres aislaron a la niña en un desván del establo. Rachel lo descubre pieza por pieza al seguir la cinta hasta la isla Moesko. En un video escondido, la propia Samara pide perdón y dice que "no van a parar". Anna la arrojó al pozo de la posada, donde Samara sobrevivió una semana antes de morir.