El último de la orden
Los pistoleros de Gilead eran guardianes de la Torre Oscura, el eje que mantiene en pie todos los mundos. Cuando empieza la película, solo queda Roland. Lleva los revólveres de la orden y guarda el credo que aprendió de su padre, Steven Deschain.
Roland culpa a Walter por la muerte de su padre y por la caída de todo lo que conocía. La Torre dejó de ser su misión. Lo que le quedó fue la venganza.
Cruza el Mundo Medio solo, de pueblo muerto en pueblo muerto, sin pensar en nada más que en encontrar a Walter.