Siete días en Seattle
Rachel trabaja en un periódico de Seattle cuando su hermana, Ruth, le pide que investigue la muerte de su hija, Katie. Katie y tres amigos murieron a la misma hora, en accidentes extraños. Rachel sigue la pista hasta la posada Shelter Mountain, encuentra una cinta y la ve. Suena el teléfono: siete días. Llama a Noah, su exmarido, analista de video, y le hace una copia. Aidan, su hijo de ocho años, también la ve. Rachel viaja a la isla Moesko, conoce la historia de los Morgan y encuentra el pozo donde dejaron a Samara.