El huérfano del monasterio
Philip y su hermano, Francis, pierden a sus padres de niños y crecen entre monjes. En la serie, es el prior James quien lleva a Philip al priorato de Kingsbridge. Se vuelve un monje serio, de fe sencilla, que cree en el trabajo duro y desconfía de quien usa la Iglesia como escalón hacia el poder.