El fusilero que no quería a Sharpe
En 1809, Harper y los otros fusileros reciben a un teniente salido de la tropa, y no les gusta. Harper desafía a Sharpe abiertamente, y los dos lo arreglan a golpes. Durante la misión tras las líneas francesas, la desconfianza se vuelve respeto, y Harper pasa a ser el hombre de confianza de Sharpe.