La patrona imposible
Nina recibe a Millie con simpatía y, al día siguiente, la trata como enemiga. Desordena lo que la empleada arregla, niega órdenes que dio y hace escenas frente a las otras madres del barrio. Dice que está embarazada, aunque tiene insuficiencia ovárica prematura.
Las vecinas le cuentan a Millie que Nina estuvo internada. La acusaron de intentar ahogar a Cece cuando era bebé, y sus padres murieron en un incendio sospechoso. Evelyn, la suegra, tampoco oculta su desprecio por ella. Para Millie, la explicación parece simple: la patrona es inestable y peligrosa.