La única que lo quería
Marta es la enfermera de Harlan y tiene su confianza. La noche de la fiesta cree que se equivocó con los remedios y que él va a morir. Harlan le da instrucciones para salir, volver a escondidas y tener una coartada. Después de su muerte, no puede mentirle al detective sin vomitar, así que da respuestas correctas e incompletas. En la lectura del testamento descubre que Harlan se lo dejó todo, y los Thrombey intentan presionarla con la deportación de su madre.