Haciéndose pasar por el otro
Marcus tiene esposa, hijos y un plazo apretado: 72 horas para encontrar 100 millones en heroína robada a la policía. Cuando la testigo Julie solo acepta hablar con Mike, el capitán Howard lo obliga a hacerse pasar por su compañero. Lleva a la testigo al departamento de Mike mientras Mike vive en su casa, y la mentira se desarma cuando su esposa Theresa se entera. Aun así, en el tiroteo final ayuda a rescatar a Julie y se va a casa.