Perseguida desde niña
Katie le dice a Micah que una presencia la sigue desde pequeña. Él instala una cámara en la recámara. Ella empieza a salir de la cama en trance y, al final, actúa como poseída. En la noche 21, Katie vuelve a la recámara con sangre en la ropa y se lanza hacia la cámara.