El niño que le daba órdenes al Terminator
John todavía no había nacido en 1984: el soldado Kyle Reese, a quien él mismo envió del futuro para proteger a Sarah, es su padre. En 1995, a los 10 años, John vive con padres adoptivos, vacía cajeros automáticos con una computadora y cree que su madre, internada en Pescadero, está loca.
En un centro comercial, el T-1000 intenta matarlo y un T-800 lo salva. John descubre que la máquina obedece sus órdenes. Le manda rescatar a Sarah y le prohíbe matar. El T-1000 asesina a sus padres adoptivos, y John huye con su madre y el T-800, a quien le enseña frases de jerga y un poco de humanidad. Convence a Miles Dyson de destruir sus propias investigaciones en Cyberdyne. En la acería, tras la caída del T-1000, le ruega al T-800 que se quede. La máquina le explica que debe ser destruida y le dice que ahora entiende por qué la gente llora.