El hombre de la Yard en Styles
Cuando Emily Inglethorp muere envenenada en Styles, en 1917, Scotland Yard manda a Japp. Es rápido para arrestar y lento para dudar, y Poirot tiene que frenarlo para que no se lleven al sospechoso equivocado en el momento equivocado.
Es el comienzo de una sociedad llena de pullas, en la que Japp se lleva el crédito público y Poirot, la solución. Japp nunca admite en voz alta que necesita al belga, pero tampoco deja de llamarlo cuando un caso se sale de lo común, y con el tiempo la rivalidad se vuelve una amistad de verdad.