El niño del contenedor
Harry encontró a Dexter de pequeño, sentado en la sangre de su madre dentro de un contenedor, y lo adoptó. Al ver las señales en el niño, prefirió enseñarle a controlar el impulso: matar solo a culpables y nunca dejarse atrapar. Y le ocultó a Dexter lo que pasó aquel día. Sus lecciones aparecen en flashbacks a lo largo de la serie.
El Código tiene reglas claras: el blanco tiene que ser culpable, con pruebas, y Dexter debe aprender a encajar, fingir sentimientos y nunca dejar rastro. Harry murió años antes de la T1, pero su hijo sigue oyendo su voz en cada decisión.