La piedra azul
Eragon encuentra la piedra durante una cacería y se la lleva a casa. Es un huevo, y de él nace una dragona azul. Cuando toca a la cría, le aparece una marca plateada en la palma de la mano. La cría a escondidas, y ella elige su propio nombre, Saphira, hablándole directo a la mente.
El secreto no dura. Los Ra'zac, siervos del rey, llegan a la granja en busca del huevo y matan a Garrow. Eragon culpa a Saphira y la echa, pero pronto la llama de nuevo, y ella lo perdona.