Dos detectives, uno por el otro
Howard es el capitán que oye de Asuntos Internos que el departamento será cerrado si la heroína no aparece en 72 horas. Cuando Julie solo quiere hablar con Mike, es él quien manda a Marcus a hacerse pasar por su compañero, y luego obliga a los dos a intercambiar vidas. Aun con la orden de traslado, retrasa el cierre del equipo y le da a los detectives el tiempo que les faltaba. Al final, el departamento sigue en pie. Howard manda a Mike y Marcus imitarse el uno al otro, con Mike viviendo en la casa de los Burnett, lo que da inicio a un cambio de vida.