96 horas en París
Bryan intenta acercarse a su hija Kim, de 17 años, y cede cuando ella pide viajar a París con una amiga. Poco después de llegar, las dos son secuestradas. Por teléfono, él avisa a los secuestradores de que los encontrará y los matará si no sueltan a Kim. Con 96 horas para actuar antes de perder el rastro, vuela a París, sigue pistas en un burdel y en una casa de seguridad, descubre que Amanda murió e interrumpe una subasta. Salva a Kim en un yate. Antes del viaje, salvó a la cantante Sheerah de un ataque con cuchillo en un concierto, y ella se ofreció a evaluar la voz de Kim. En París, el exagente Jean-Claude lo orienta, pero Bryan lo confronta por su corrupción para llegar a la dirección del comprador, Saint-Clair.