El esposo perfecto
Andrew soporta las crisis de Nina con calma, defiende a Millie cuando su esposa la acusa y saca a la empleada de la comisaría cuando Nina denuncia el robo del auto. La noche de Broadway, los dos terminan en un hotel y se vuelven amantes. Él promete que todo va a cambiar, y Millie empieza a creer que, a su lado, la vida por fin puede salir bien.
Para quien mira desde afuera, Andrew es el santo de la historia: el hombre que se quedó al lado de una esposa internada, acusada de intentar ahogar a su propia hija. Las vecinas le tienen lástima. Su madre, Evelyn, siempre recuerda que su hijo merecía algo mejor.