La elegida
El Proyecto Noé quiere probar el virus en una niña, y el nombre que sale de la lista es el de Amy Bellafonte. Ella no sabe nada. Quien va a buscarla es el agente federal Brad Wolgast, que tiene órdenes de entregarla sin hacer preguntas.
Amy es lista, desconfiada y dice lo que piensa. Pone a prueba a Brad todo el tiempo y pronto nota que no es como los otros adultos que se cruzaron en su camino. Cuando entiende a dónde la llevan, Brad abandona la misión y huye con la niña. En el camino, entre bromas y peleas, los dos se vuelven un equipo.