Historia completa
Sam Wilson ya aceptó el escudo y ahora es el Capitán América oficial. Con el nuevo Halcón, Joaquin Torres, arranca la película en México, recuperando un cargamento robado por el grupo mercenario Serpiente, liderado por Sidewinder. La misión sale bien, pero el líder escapa. Poco después, Sam recibe una invitación inesperada: Thaddeus Ross, el viejo general que perseguía a Hulk, ahora es presidente de Estados Unidos y quiere a los dos en la Casa Blanca.
Ross tiene una propuesta ambiciosa. En medio del Océano Índico está la Isla Celestial, el cuerpo petrificado del Celestial Tiamut. Ahí adentro se encontró adamantium, un metal más resistente que el vibranium. Ross quiere un tratado mundial para repartir la explotación y todavía sueña con volver a armar a los Vengadores. Sam lleva a Isaiah Bradley, el supersoldado olvidado que el gobierno encerró y usó como conejillo de Indias durante décadas. En la cumbre suena una canción y algunos invitados cambian de golpe. Isaiah está entre ellos. Disparan contra Ross, e Isaiah termina preso como si fuera culpable.
Sam no cree la versión oficial y empieza a investigar por su cuenta. Captura a Sidewinder, descubre una prisión secreta llamada Camp Echo One y llega a un nombre: Samuel Sterns. Sterns es un científico que obtuvo una inteligencia descomunal tras el contacto con la sangre de Bruce Banner. Ross lo tuvo encerrado durante años, explotando ese cerebro. Con la canción como detonante, Sterns controla personas a distancia. En la Isla Celestial hace que un piloto estadounidense ataque a la flota japonesa, y Sam y Torres tienen que correr para evitar una guerra. Torres sale muy lastimado de la misión.
La carta fuerte de Sterns es personal. Ross tiene el corazón fallando y solo sigue en pie gracias a unas pastillas que el propio Sterns preparó. Venían cargadas de radiación gamma. Cuando la farsa sale a la luz y Ross pierde el control, se transforma en Hulk Rojo y destruye parte de la Casa Blanca. Sam enfrenta al monstruo casi sin oportunidad y solo logra calmarlo hablándole de Betty, la hija que Ross alejó, y de los cerezos que visitaban juntos.
Al final, Sterns va preso, Isaiah queda libre de culpa y Torres obtiene un lugar en una nueva formación de los Vengadores, que Sam acepta liderar. Se firma el tratado del adamantium. Ross renuncia y se entrega por su cuenta a la prisión de la Balsa, donde recibe la visita de Betty. La escena poscréditos, con Sterns, advierte que el peligro viene de otros mundos, y eso vuelve más adelante.

