Resumen para recordar
La mamá de Marco le teme a todo y le prohíbe el sóftbol. Él va a escondidas y Gwynnie le da un batazo en la cabeza. En casa suena un teléfono que no existe, y un niño llamado Keith dice que vive en el sótano y quiere que Marco lo cuide. Keith aparece en su cuarto y desaparece, el médico quiere sacarle el cerebro, y Gwynnie se da vuelta de adentro hacia afuera frente a él. Keith se vuelve una masa amarilla pegada a él. El giro: quien recibió el batazo fue Keith, un monstruo, y todo era una pesadilla suya. Su mamá le advierte que Marco y Gwynnie, los humanos de arriba, no deben descubrir que hay monstruos en el sótano. En eso, Marco baja la escalera.

