Resumen para recordar
Julio pasa cuatro años lucrativos en Hispania con la Décima Legión, soñando con igualar a Alejandro Magno, y encuentra oro. Vuelve a Roma con Bruto, ahora su general de confianza, cargado de botín. Se alía con Pompeyo, un jefe militar popular, y con el rico Craso, y con ese apoyo es elegido cónsul. Recibe el mando de una expedición a la Galia, con poder para tomar botín y gobernar las tierras conquistadas en nombre de Roma. La guerra es larga: una campaña audaz en Britania retrasa la victoria sobre Vercingétorix. Al final, Julio descubre que Pompeyo planea mandarlo matar, y él, Bruto y Marco Antonio se preparan para marchar sobre Roma.

